CAP 2 ~ Salud Gratiuita
Este es uno de los puntos en común
más llamativo. Muy pocos se deben
detener a pensar esto, yo descubrí esta similitud
un tiempo después y me sorprendió, cómo podía ser que en dos mundos tan
diferentes el tema de la salud está cubierto.
En GH teníamos prepaga, Swiss
Medical, ya desde antes de que empiece
el programa, durante
los castings, llegando
a la recta final, nos mandaron a hacer el clásico examen pre-ocupacional, bien completo,
hasta me midieron la presión de los ojos por primera
vez en mi vida.
Todavía seguías en casting, o sea no
sabías si habías quedado como
participante o no, eso te lo avisaban unos días antes de que empiece el programa. Entonces estos exámenes servían para descartar a los defectuosos y
de paso ya tener adelantados los trámites de ingreso a la prepaga,
en caso de ser elegido.
Después, el día que firmamos el
contrato, cuando ya eras elegido
definitivamente como participante, también firmamos los papeles de la afiliación a la prepaga,
afiliación que duró hasta un par de meses después
que terminó el programa.
En
la cárcel teníamos
el servicio de salud de la prisión,
también gratuito, no sólo eso, también había educación, o sea salud y educación, por eso algunos
extranjeros de países muy pobres
prefieren quedarse presos en UK que volver a su país libres, peo esto lo
contaré después.
El servicio de salud de la cárcel no era tan bueno como el de la prepaga de GH, por ejemplo un
día me salió un grano muy raro y pedí
que me vea el médico. La forma de pedir el turno
era hacer una “general applicación” que es completar un papel como se muestra en la
foto diciendo qué querés.
Tardaron una semana en llamarme, y
justo ese día como un salame me quedé durmiendo, porque nos habían movido de cárcel y estaba sin la rutina
clásica de trabajo. Así que me perdí el turno. Volví a pedir que me llamen, pero para
ese tiempo ya se me había ido el grano. Quién sabe, tal vez el cuerpo
se auto cura en situaciones extremas.
Pero
el problema es la incertidumbre, porque no sabés cuánto tiempo
puede pasar hasta que te llame el médico. Entonces es una carrera de tu cuerpo
contra una enfermedad elevada al tiempo. Estás medio entregado por
decirlo de alguna
forma.
En
otra oportunidad me esguincé el tobillo jugando
el clásico carcelario semanal de fútbol.
Era once contra once mezclado de todos los pabellones, se ponía
muy picante, eran los viernes a las
11 am. El árbitro era un oficial, porque si no
imagínense sin arbitro
o custodia, sería
una carnicería.
Un viernes trabé demasiado fuerte y
el tobillo cedió. Me llevaron
directo a lo del médico,
me dieron pastillas
y muletas y de vuelta al
pabellón a contar cómo me lesioné, mil veces a cada preso
amigo.
En el caso del esguince
me atendieron más rápido en
HMP que si me hubiese pasado en GH, y esto se debe a que el hospital de la cárcel estaba a uno metros de la cancha de fútbol. En estos casos estilo urgencia son en los que gana la saludo de HMP v GH, porque la atención está a metros del accidente.
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